Si bien los vínculos entre salud mental y salud pública son reconocidos por todos y las ventajas de los modelos de integración más que probadas, los sistemas de reembolso de los trastornos psicológicos están todavía fragmentados y aún subsisten algunos obstáculos estructurales en cuanto a la integración de servicios de atención de la salud mental y de atención primaria.
Por esta razón, esta publicación del Centro de formación y de asistencia técnica SAMHSA-HRSA (Center for Integrated Health Solutions – Estados Unidos) propone una metodología destinada a facilitar la elaboración de un análisis de rentabilidad de los modelos de integración así como un guía de evaluación de un centro de salud que aspire a ser incluido.

La rentabilidadde la integración de la salud mental se sintetiza en la siguiente ecuación S + I + T ≤ X + P + R, según la cual los costes de los exámenes clínicos (S) + los costes de intervención de los servicios (I) + los costes de transición (T) deben ser inferiores o iguales al reembolso de los exámenes clínicos (X) + la mejora de productividad (P) + el reembolso de los tratamientos (R).

Después de establecer esta ecuación, los autores aclaran cada término:

  • Exámenes clínicos (S): el cálculo consiste en evaluar los costes de los servicios de control multiplicando el tiempo necesario para el examen de cada paciente por el número de pacientes que requieren tal examen y el salario del personal necesario para llevarlo a cabo.
  • Intervenciones (I): los costes de intervención dependen del nivel profesional del personal formado, el cual debe ser considerado con el fin de cumplir los requisitos para los procedimientos de reembolsos en vigor en cada Estado. El reto consiste en optimizar los recursos humanos en función de las tareas que les son asignadas en el seno del modelo de integración implementado.
  • Transiciones (T): la transición hacia un modelo de integración representa un coste asociado a la formación del personal médico, a la adaptación de los sistemas electrónicos de los historiales clínicos así como de los nuevos flujos de trabajo. Estos costes corresponden generalmente a los seis primeros meses de implementación del modelo.
  • Reembolso de los exámenes (X): las modalidades de reembolso de los exámenes y de los controles varían considerablemente según los Estados y los programas sanitarios (Medicaid, Medicare, privados) y es necesario conocer cada particularidad local.
  • Mejora de la productividad (P): una fuente oculta de productividad puede encontrarse en una reapropiación de la productividad perdida asociado a los problemas de salud mental que pueden aparecer durante una consulta de atención primaria. La integración de la salud mental puede llevar a un aumento espectacular de la productividad del equipo de atención primaria. Las principales mejoras de productividad generada por un nuevo modelo de integración son cuantificables en términos de tiempo ganado en las consultas gracias a la presencia de equipos pluridisciplinarios.
  • Reembolso de tratamientos (R): si bien las causas de reembolso por intervenciones varían considerablemente entre Estados y organismos locales, por lo general los organismos pagadores están cada vez más dispuestos a reembolsar las prestaciones de salud mental.

El artículo adjunta a esta metodología de análisis de rentabilidad, la descripción de un caso hipotético concreto: el Centro de Salud de Hale. Dicho caso evoca los argumentos que se deben desarrollar frente a los organismos pagadores con el objetivo de convencerles de la necesidad de modificar sus sistemas de reembolso en función de las características propias de los modelos de integración. Es esencial poder demostrar de qué manera se invertirán los fondos para el bienestar de los pacientes. Asimismo, los organismos pagadores podrán difundir diferentes informaciones estratégicas sobre la población-objetivo, como por ejemplo, la frecuencia de hospitalizaciones, las visitas a los servicios de urgencias y los gastos en medicamentos. Finalmente, los autores aconsejan trabajar en colaboración con los diferentes actores implicados.

 


Fuente de información: http://www.integration.samhsa.gov/financing/The_Business_Case_for_Behavioral_Health_Care_Monograph.pdf