Soma&Psy entrevista a Michelle Funk, coordinadora de desarrollo de políticas y servicios de salud mental en la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre el papel y la recomendaciones de la OMS en las políticas de salud mental de los países.

¿Qué influencia tiene la Organización Mundial de la Salud en las políticas nacionales de salud mental y cuáles son sus recomendaciones?

La OMS es una agencia de salud especializada y la fuente más importante de información sobre salud mental en los países de todo el mundo. Las políticas y recomendaciones de la OMS son importantes a la hora de establecer los programas nacionales de salud mental. Sus principales recomendaciones se describen detalladamente en el plan exhaustivo de salud mental 2013-2020, adoptado el 27 de mayo de 2013 por la Asamblea Mundial de la Salud.
El plan de acción identifica las acciones clave por países, organizaciones nacionales e internacionales y la Secretaría de la OMS, para abordar cuatro objetivos clave:

  • “Fortalecer de manera eficaz el liderazgo y la gobernanza para la salud mental”, por ejemplo poniendo en práctica políticas, estrategias y leyes que estén en línea con la normativa internacional desde derechos humanos.
  • “Proporcionar servicios globales, integrados y eficaces de salud mental y de atención médica y social en contexto comunitario”, que promuevan la recuperación y los derechos humanos.
  • “Implantar estrategias para la promoción y la prevención en salud mental”, por ejemplo desarrollando y estableciendo estrategias de prevención del suicidio.
  • “Reforzar los sistemas de información, la evidencia y la investigación en salud mental”.[2]

¿Qué grado de prioridad tiene la salud mental en los países en vías de desarrollo?

En la mayoría de países en vías de desarrollo, la salud mental no recibe la atención que requiere. Millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por problemas de salud mental, y una de cada cuatro personas se verá afectada a lo largo de su vida. Globalmente, los problemas de salud mental representan un 13% de la carga de morbilidad total, y 31% del tiempo que se ha vivido con una discapacidad.

A pesar de la prevalencia y el impacto negativo que suponen los problemas de salud mental en la vida de las personas, hay países en todo el mundo que no invierten adecuadamente en salud mental. Por ejemplo, un 30% de los países no tienen un presupuesto dedicado a la salud mental, y en África 70% de los países gastan menos de un 1% de su presupuesto sanitario en salud mental.

La salud mental no ha sido una prioridad debido al gran estigma vinculado a las personas con trastornos mentales y los prejuicios e ideas falsas que se tienen sobre la salud mental, entre las que se encuentra la creencia de que no existe una atención efectiva ni tratamientos para estos problemas. Además, es una prioridad que debe competir con la de las enfermedades infecciosas, como el virus del SIDA y la malaria, lo que ha alterado el panorama de la financiación para la salud mental.

¿Qué retos u obstáculos frenan la integración de la atención de la salud mental en la atención de la salud física y servicios sanitarios?

En muchos países de renta baja y media, los principales proveedores de servicios de salud mental son los hospitales psiquiátricos, donde la atención es de baja calidad y a menudo se infringen los derechos humanos. La OMS recomienda que se sustituya estos servicios por una red comunitaria de servicios de salud mental y de atención social. Sin embargo, muchos países que lo están intentando hacer han encontrado con muchos obstáculos para cerrar los hospitales psiquiátricos y desarrollar servicios sociosanitarios que promuevan la salud mental.
Algunos de los obstáculos y los retos para integrar la atención a la salud mental son:

  • Falta de recursos, tanto de financiación como de personal
  • La creencia de que los trastornos de salud mental sólo pueden ser tratados en entornos especializados
  • Falta de formación de los profesionales sociales y sanitarios para que puedan identificar y apoyar a pacientes con trastornos psicosociales
  • La actitud estigmatizante de los profesionales del sector social y sanitario respecto a personas con condiciones de salud mental, su falta de conocimiento sobre los derechos humanos y la falta de colaboración por su parte con los usuarios de los servicios para diseñar conjuntamente planes de rehabilitación
  • Los legisladores, creadores de planes y proveedores deberían darse cuenta de que a fin de encontrar soluciones efectivas para tratar la salud mental se necesita abordar el tema desde diversos sectores, como el de vivienda, de educación, de trabajo , renta y social, y no sólo desde el sanitario.
  • Sistemas nacionales sociales y sanitarios generalmente débiles

¿Cómo pueden ayudar las TIC a integrar la atención a la salud mental?

Ya se han implementado y desarrollado algunas tecnologías de la comunicación (TIC) y otras innovaciones tecnológicas que mejoran el acceso a una serie de programas de salud mental. Los objetivos de la mayoría de soluciones tecnológicas son: ayudar en el diagnóstico de los trastornos de salud mental, ampliar y mejorar la atención, ayudar a pacientes a autogestionar su condición, formar a profesionales sanitarios, promover intervenciones terapéuticas o gestionar síntomas, entre otros. Las tecnologías permiten desde chatear y enviar mensajes SMS, hacer videoconferencias, las aplicaciones móviles, enviar correos, los foros en línea, programas de autoayuda y páginas web. [2]

Las evaluaciones que se han hecho hasta ahora muestran resultados prometedores, pero se necesita investigar más para poder valorar la calidad de los servicios de atención de salud mental proporcionados a través de las TIC. También se deben evaluar estos programas y estudiar en diferentes escenarios, con diferentes poblaciones y con diferentes trastornos mentales, con el fin de poder medir los impactos de las TIC a corto y largo plazo.

¿Cómo podemos combatir la violación de los derechos humanos, la discriminación y el estigma que suele ir ligado con los trastornos de salud mental?

  • Cambiando actitudes y concienciando a la población: Todos aquellos involucrados, desde los Ministerios de Salud, a personas con trastornos mentales y sus familiares, profesionales de la salud y ONG deben unir esfuerzos para educar y cambiar la actitud pública hacia la salud mental y para luchar por los derechos de las personas que padecen de estos trastornos.
  • Mejorando los derechos humanos en los centros de salud mental: Se deberían establecer mecanismos para monitorizar las condiciones de los derechos humanos de los centros y proteger contra el tratamiento inhumano y degradante y las condiciones de vida extremas, al tiempo que se promueve la igualdad en el atención y se defienden los derechos humanos de los pacientes. Los pacientes también deberían tener la posibilidad de presentar quejas formales en caso de que se infrinjan los derechos humanos.
  • Apoderándose pacientes con trastornos mentales y sus familiares: El gobierno debería promover y alentar la creación de organizaciones para personas con condiciones de salud mental. Los afectados son los que están en la mejor posición para detectar problemas, especificar sus necesidades y ayudar a encontrar soluciones que puedan ayudar a mejorar la salud mental en sus países, pues su papel es clave a la hora de diseñar e implementar las políticas, planes, leyes y servicios que hacen referencia.
  • Sustituyendo las instituciones psiquiátricas con la atención comunitaria: Las instituciones más grandes, que a menudo son aquellas que infringen más derechos humanos, deberían sustituirse por servicios de salud mental comunitarios con el apoyo de hospitales generales y de la atención domiciliaria. Además, las personas deberían tener acceso a oportunidades educativas y laborales, además de apoyo social, como el derecho a la vivienda.
  • Aumentar el presupuesto dedicado a la salud mental: Los gobiernos deberían dedicar una parte mayor de sus presupuestos de salud en salud mental. Además, el personal que trabaja en salud mental se debe formar y entrenar para asegurar que todo el mundo tiene acceso a servicios de salud mental de calidad, que cumplen con los derechos humanos en todos los niveles del sistema sanitario.
  • Adoptando políticas, leyes y servicios que promuevan los derechos humanos: Los países, con la participación de aquellos afectados en salud mental y otros agentes del sector, deberían desarrollar políticas, leyes y servicios de salud mental que promuevan los derechos de las personas con trastornos mentales, los permitan a tomar decisiones sobre su salud, les proporcionen protección legal, y les asegure su completa integración en la comunidad.
  • Ratificando e implementando la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CRPD) de las Naciones Unidas: La Convención establece unos principios clave necesarios poner fin a las violaciones de los derechos humanos, protegiendo los derechos de las personas con discapacidades, incluidas aquellas con trastornos de salud mental. Su adopción es un paso esencial para establecer obligaciones legales por parte de los gobiernos que aseguren que las personas con discapacidad tengan los mismos derechos humanos.

Se está hablando mucho sobre el proyecto QualityRights de la OMS, ¿nos podría explicar en qué consiste?

La OMS lanzó el proyecto QualityRights en 2012. Como parte de este proyecto la OMS trabaja con países para valorar y mejorar la calidad de su atención sanitaria y los derechos humanos en centros de sociales y de salud mental, con el objetivo de apoderarse las personas con trastornos psicosociales y sus familiares para que puedan defender sus derechos. Además, la OMS ha creado un dossier, el QualityRights Toolkit, que establece cuáles son los estándares que deben cumplirse en la atención de pacientes con trastornos psicosociales, en el marco de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Los objetivos específicos de QualityRights son:

  • Mejorar la calidad del servicio y el cumplimiento de los derechos humanos en la atención de pacientes en centros y hospitales;
  • Promover los derechos humanos, y la recuperación e integración de los niños y adultos con discapacidades psicosociales dentro de la comunidad;
  • Desarrollar y reforzar las organizaciones de personas con trastornos mentales y los grupos de apoyo para familiares, a fin de crear una red de apoyo mutuo, y para que puedan luchar por sus derechos e influenciar los procesos de toma de decisiones en temas que les afecten;
  • Reformar políticas nacionales y las leyes de acuerdo con los estándares internacionales de los derechos humanos, en particular las CRPD de las Naciones Unidas.

QualityRights ya ha conseguido resultados en algunos países. En Somalilandia, en el noroeste de Somalia, gracias a una evaluación del Hospital Hargesia han podido establecer medidas para mejorar los estándares de la atención sanitaria, las condiciones de vida, la falta de personal y la integración en la comunidad. Evaluaciones de una serie de centros de Asturias han llevado al desarrollo de un plan estratégico de salud mental para mejorar sus servicios, al tiempo que mejorar los derechos de las personas con trastornos psicosociales. En Brasil y Grecia, QualityRights ha llevado a identificar necesidades y vacíos que deberán dirigirse para mejorar la calidad de la atención sanitaria y el cumplimiento de los derechos humanos.

En la India, QualityRights fue inaugurado en julio de 2014 por el Ministerio de Salud, Bienestar y Familia de Gujarat. Sus actividades están centradas en la valoración de la calidad de la atención y del cumplimiento de los derechos humanos en todos los centros de Gujarat, y en desarrollar un plan de mejora individualizado para cada uno de estos centros. Además, se está desarrollando un plan a gran escala para el desarrollo de capacidades (capacity-building, en inglés, se refiere en este caso a la integración de los afectados, sus derechos y la calidad de la atención que reciben) de los trabajadores sanitarios, los usuarios del servicio y sus familiares. También como parte del proyecto, también se ha establecido por todo Gujarat grupos de apoyo tanto para los afectados como para sus familiares.

 


[1] WHO. Draft comprehensive mental health action plan 2013–2020. May 16, 2013. http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA66/A66_R8-en.pdf?ua=1.

[2] Boydell KM, Hodgins M, Pignatiello A, Teshima J, Edwards H, Willis D. Using Technology to Deliver Mental Health Services to Children and Youth: A Scoping Review. Journal of the Canadian Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 2014;23(2):87-99.