Históricamente, el estigma asociado al suicidio ha tenido connotaciones tanto religiosas como legales. El suicidio se ha percibido como un acto inmoral y criminal, y como consecuencia, los afectados por la muerte por suicidio de un ser querido se han enfrentado frecuentemente al rechazo social.

En la actualidad, aunque se ha reducido, el estigma persiste y los supervivientes de este impacto siguen sintiendo rechazo y sintiéndose avergonzados, culpables y juzgados. Este estigma puede ser una de las causas para el desarrollo de trastornos mentales graves por parte de este colectivo.

El artículo es el resultado de un estudio amplio que analiza las experiencias de estos supervivientes. Los autores señalan cuatro aspectos recurrentes recogidos en el informe: sentirse culpables, avergonzados y juzgados; sentirse solos o rechazados por los amigos o por la comunidad; considerarse silenciados y creer ser los causantes del malestar de otros.

Los resultados del estudio señalan que el estigma en los supervivientes a la muerte por suicidio de un ser querido tiene un impacto negativo en sus relaciones y en sus comportamientos. A menudo no se les da el espacio necesario para que puedan explicar su historia por lo que se complica su proceso de duelo. Este silencio niega la oportunidad a los supervivientes de dar sentido a su pérdida, de mantener la conexión y los momentos felices compartidos con el ser querido.

Debido al estigma, se pueden dar casos donde los supervivientes no busquen ayuda para superar la pérdida del familiar, la pareja o del amigo. Por eso, los autores insisten en que entender los pensamientos de este colectivo es indispensable para mejorar la comunicación y las relaciones personales.

El artículo señala también que los resultados demuestran que los profesionales de salud no saben o se sienten inseguros en cómo apoyar a los supervivientes. En este sentido, como con las relaciones familiares, los supervivientes afirman que las relaciones con los profesionales de salud suelen ser tensas. Ello supone que se reduzcan las oportunidades de prestar apoyo y de ayudar a reconceptualizar su duelo. Por eso, los autores recomiendan mejorar la formación de los profesionales de la salud para entender mejor las necesidades específicas de los supervivientes a la muerte por suicidio.

Para más información sobre la prevención del suicidio, puede descargarse la publicación Soma&Psy “Recomendaciones para desarrollar un plan de actuación para la prevención del suicidio”: http://somapsy.org/publicaciones-somapsy/


Fuente: Peters K, Cunnigham C, Murphy G i Jackson D. ‘People look down on you when you tell them how he died’: Qualitative insights into stigma as experienced by suicide survivors. International Journal of Mental Health Nursing, Junio 2016. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26889754