La recesión económica tiene un impacto enorme en la salud y el bienestar de las personas, especialmente en los grupos más vulnerables. En los países que han sufrido un mayor impacto de la crisis, las condiciones de vida -exclusión social y aumento de la pobreza- y las laborales –mayor tasa de paro y trabajos más precarios- se han empeorado de manera substancial. Casi la mitad de los europeos conocen a alguien que ha perdido su trabajo debido a la crisis y ello ha alimentado el temor a perder el trabajo.

Las repercusiones que estos factores tienen en la salud son evidentes. Por eso, en este contexto la salud mental debe ser un área reforzada durante un periodo de recesión, especialmente en aquellas regiones donde la tasa de trastornos mentales ya es alta antes del estallido de la crisis.

El artículo revisa los factores socioeconómicos y los resultados en salud mental  que se han analizado con mayor frecuencia, así como las poblaciones más vulnerables frente a una  recesión económica y plantea nuevas vías de investigación.

Este trabajo toma una muestra de 183 estudios realizados entre los años 2004 y 2014 donde se pone en evidencia el creciente impacto de las crisis y las recesiones económicas en la salud mental a pesar de que no existen estudios exhaustivos. La comparación de datos epidemiológicos antes y después de una crisis son sólidos y muestran un aumento de problemas de salud mental pero, sin embargo, resulta difícil medir la extensión y la duración de estos impactos para encontrar cuáles son las causas exactas.

Geográficamente, la mayoría de los estudios se han realizado en Estados Unidos y en Europa, especialmente en los países donde el golpe de la crisis ha sido más fuerte, como Grecia, España e Italia. En los países con una renta per cápita más baja o en vías de desarrollo se han encontrado muy pocos estudios, a pesar de que se estima que el impacto en la salud probablemente ha sido aún mayor debido a sus escasos presupuestos en salud y especialmente en relación con los servicios de salud mental.

Aunque las relaciones causa – efecto no sean aún claras, parece evidente la relación de las crisis económicas con la pérdida de bienestar psicológico, el desarrollo de trastornos mentales comunes, adicciones y aparición de comportamientos suicidas. Los grupos más vulnerables ante una recesión son los parados, las personas con deudas o dificultades económicas, las personas con problemas mentales pre-existentes y las familias con niños. Aunque el fenómeno es mucho más complejo, se ha reconocido que los determinantes socio económicos que llevan consigo las crisis económicas tienen un efecto en el aumento de comportamientos suicidas entre los grupos mencionados anteriormente.

Recientemente se ha evidenciado que el 27% de los europeos menores de 18 años están en riesgo de exclusión social o de pobreza, considerando el creciente número de personas que están en el paro. Actualmente, la desprotección de la salud mental de los más jóvenes y la no capitalización de su fuerza de trabajo podrían indicar nuevos problemas de salud mental en los futuros adultos.

Se ha evidenciado que los trastornos mentales y por abuso de sustancias tienen una mayor carga y presencia en los países desarrollados y constituyen un importante problema de salud pública. Dado que estas situaciones pueden exacerbar el desarrollo de trastornos mentales y aumentar la tasa de suicidios, el artículo concluye que es responsabilidad de todos la reducción de estos costes intolerables en salud mental derivados de estas crisis. En tiempos de ajustes y austeridad los países deben balancear de forma apropiada los recursos. Las reformas estructurales y la implementación de medidas disponibles y apropiadas en salud y en el bienestar de las personas contribuirán a una economía más productiva y otorgarían unos activos sociales más deseables*.

 


Fuente: Frasquilho D, Gaspar M, Salonna F, Guerreiro D, Gaspar T, Caldas-de-Almeida JM, Mental health outcomes in times of economic recession: a systematic literature review. BMC Public Health. Febrero 2016. Disponible en: http://bmcpublichealth.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12889-016-2720-y

*Ver también una publicación de la OMS del inicio de la actual crisis económica: http://www.euro.who.int/en/health-topics/noncommunicable-diseases/mental-health/publications/2011/impact-of-economic-crises-on-mental-health