Cada año, uno de cada cinco niños en Estados Unidos muestra síntomas de problemas de salud mental. Sin embargo, casi el 80% de los menores que necesitan atención en salud mental no la reciben. Entre los jóvenes, la prevalencia de condiciones médicas para desarrollar un trastorno mental es mayor que la de las condiciones para desarrollar una enfermedad física, como el asma o la diabetes.

Los problemas como el absentismo escolar, los bajos resultados o los comportamientos negativos pueden estar relacionados con problemas de salud mental de los escolares. Por eso, los expertos afirman que las escuelas pueden tener un papel clave para identificar estudiantes con problemas y poderles ayudar a superarlos. No obstante, el artículo publicado en el medio estadounidense NPR[1] alerta que los centros educativos aún no están preparados y, además no existen suficientes recursos. Cuando sí los hay, los expertos apuntan un modelo, el sistema de “diversos niveles de apoyo” (multi-tiered system of suports, en inglés), una especie de pirámide invertida donde, desde la intervención de todos los agentes se va pasando a la ayuda cada vez más especializada.

Por eso, el artículo señala que los directores de los centros deben apostar por llevar a cabo programas para el desarrollo socio-emocional, de anti-bullying y de prevención del suicidio.

Con el objetivo de visibilizar los problemas de salud mental durante la infancia, el artículo recoge una serie de recomendaciones y buenas prácticas destinadas a los diversos agentes: la familia, los profesores, los trabajadores sociales, los directores de los centros escolares, los psicólogos y los profesores de educación especial.

La familia suele ser la primera en identificar indicios de problemas de los hijos, por eso se debe establecer una colaboración estrecha entre tutores, profesores y los padres y madres.

En algunos casos, durante la semana los escolares pasan más tiempo con sus profesores que con sus padres. Los profesores pueden detectar cambios en el comportamiento de los niños y niñas y avisar a sus familiares, al psicólogo o al trabajador social de la escuela, etc. Sin embargo, la mayoría de maestros reciben una formación mínima en salud mental.

Los trabajadores sociales son un puente entre la familia y los profesores en la atención al problema de los hijos. Según el artículo, habría que dotar de más trabajadores sociales, profesores de educación especial y apoyo psicológico a las escuelas para poder trabajar con aquellos estudiantes que están en riesgo o ya padecen un problema de salud mental.

 


[1] NPR, antiguamente National Public Radio, es una prestigiosa organización de medios con financiación pública y privada que funciona como una redifusión nacional para una red de 900 estaciones de radio pública en los Estados Unidos

Fuente: Anderson M, Cardoza K. Mental Health In Schools: A Hidden Crisis Affecting Millions Of Students. NPR: Agosto 2016. Disponible en: http://www.npr.org/sections/ed/2016/08/31/464727159/mental-health-in-schools-a-hidden-crisis-affecting-millions-of students?utm_campaign=storyshare&utm_source=twitter.com&utm_medium=social