Hacia una nueva relación entre los servicios de salud y sociales, y algunos ejemplos de éxito

Las políticas de atención integrada en el Reino Unido se remontan a la década de 1960. Pero el envejecimiento de la población y los cambios en la carga de morbilidad suponen ahora un nuevo reto para el sistema de salud pública. Hay que mejorar la coordinación dentro del National Health Service (NHS) así como la coordinación entre éste y los servicios sociales. Mejorar la salud de la población es una tarea compleja: la responsabilidad no sólo debe recaer en estos servicios sanitarios; también es necesario un esfuerzo de coordinación entre todos los “servicios de atención a la persona”.

La salud de la población se define como el estado de salud de un grupo de individuos, que incluye la distribución de la salud dentro del grupo. La mejor forma para conseguir que este estado de salud sea óptimo es esforzándose por cambiar los hábitos de comportamiento y las condiciones de vida de las comunidades. En primer lugar, hay que decir que los pacientes con multimorbilidad están en contacto con varios profesionales sanitarios y sociales, y si estos profesionales no trabajan en una única dirección el riesgo de prestar un servicio poco eficiente es elevado. Los servicios del NHS y del sistema de atención social tradicionalmente han sido bastante fragmentados en cuanto a la atención de las personas mayores y la gente con necesidades especiales. Los esfuerzos de integración realizados hace años no han tenido una gran repercusión en las comunidades locales. Esto se debe a que la responsabilidad de la atención médica y social debería haberse distribuido entre la comunidad. Es necesario un enfoque más amplio a todos los niveles, desde el gobierno central, pasando por los organismos estatales hasta las comunidades locales e individuales. Hay que hacer encajar las piezas.

Uno de los ejemplos más notorios la atención integrada es la Kaiser Permanente, en los Estados Unidos de América, una organización creada en los años treinta que daba servicio a los obreros que trabajaban en la construcción de presas en el desierto de California y que les ofrecía incentivos para prevenir lesiones. Hoy en día tiene 9,5 millones de miembros y tiene por objetivo integrar los servicios de atención médica y social. Hace el papel de aseguradora y de proveedor de servicios dentro y fuera de los hospitales, haciendo hincapié en la prevención y la autogestión de la salud de la población con sistemas de estratificación del riesgo. Cuenta con numerosas iniciativas comunitarias en el seno de las propias comunidades para mejorar las condiciones de vida, entre las que mejorar el acceso de comida saludable en las escuelas, promover la actividad física entre la población o mejorar el acceso a la salud en través de los servicios locales. Otras iniciativas destacadas de todo el mundo son el Nuka System of Care, de Alaska, el Counties Manukau, de Nueva Zelanda, o el Jönköping County Council, de Suecia. En el Reino Unido también hay varios ejemplos de atención integrada. Uno de ellos es el del distrito de Torbay, Devon, donde los servicios médicos y sociales han estado trabajando juntos para atender a la gente mayor hace décadas, coordinando la atención médica y social con las intervenciones hospitalarias.

Así pues, diferentes países ya se han volcado en implementar una atención más integrada, cada uno con sus particularidades pero, al mismo tiempo, con muchas similitudes. A nivel “macro”, las organizaciones que trabajan dentro del sistema deben basarse en datos poblacionales para entender las necesidades generales de la población y poder hacer un seguimiento, crear un presupuesto basado en la población, implicar a la comunidad en la gestión de la salud e implicar también a varios partners en la prestación de servicios. A nivel “meso”, es necesario que se identifiquen las necesidades de cada grupo, se creen estrategias enfocadas a un objetivo y se desarrollen sistemas dentro de los mismos sistemas que incluyan organizaciones relevantes, proveedores de servicios y financiadores. A nivel “micro”, se realizarán intervenciones variadas para mejorar la salud de los individuos. Para ello hay que utilizar los registros de la atención integrada para coordinar los servicios de atención, constituir sistemas de atención primaria proporcionados, trabajar codo a codo con las organizaciones que ofrecen servicios de salud así como apoderarse los individuos para que gestionen ellos mismos la su propia salud.

Siguiendo el ejemplo de organizaciones como la Kaiser Permanente y teniendo en cuenta el triple objetivo del Institute for Healthcare Improvement (IHI), es necesario: mejorar la experiencia de los pacientes en el tratamiento, mejorar la salud de la población general y reducir los costes de la sanidad. Para ello hay que centrarse en la población que vive en un área definida, es decir, centrarse más en la salud de la población. El papel de los gobiernos regionales y locales en la financiación y la prestación de atención médica es fundamental para favorecer que las organizaciones del sector público promuevan la salud de la población. Para que la población del Reino Unido disponga de una atención más integrada debe producirse un cambio que incluya a las organizaciones que trabajan con el NHS, construir puentes entre la atención médica y social, y sobre todo, que las autoridades locales, las organizaciones del tercer sector y las organizaciones del sector privado trabajen de forma más coordinada.

 


Fuente: Ham C, Curry N.What is it? Does it work? What does it mean for the NHS?. Kings Fund. 2011. Disponible en http://www.kingsfund.org.uk/sites/files/kf/field/field_publication_file/integrated-care-summary-chris-ham-sep11.pdf