En 2008 empezó la peor crisis económica que ha asolado Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Esta crisis ha tenido un impacto inevitable en los sistemas de salud y efectos heterogéneos en la salud de los europeos. Muchos países han reducido los presupuestos en salud y muchos han llevado a cabo recortes y fuertes medidas de austeridad.

Aunque las relaciones causa – efecto no sean aún claras, parece evidente la relación de las crisis económicas con la pérdida de bienestar psicológico, el desarrollo de trastornos mentales comunes, adicciones y aparición de comportamientos suicidas.

El artículo realiza una revisión de 41 estudios sobre los efectos que la recesión económica ha tenido en la salud. La mayoría  de los trabajos proceden de dos de los países más afectados: España y Grecia. La mayoría de los estudios más relevantes registran un incremento de suicidios desde el inicio de la crisis, especialmente en hombres en edad de trabajar y en situación de desempleo prolongado. En un estudio empírico realizado con datos de 26 estados europeos se muestra la relación positiva del desempleo con el aumento de las tasas de suicidio y de homicidio y una disminución de las muertes en accidentes de tráfico.

Curiosamente, los estudios analizados centrados en la mortalidad general muestran una imagen diferente, con una mortalidad global que parece no verse afectada o que incluso disminuye durante los años de crisis. En trabajos precedentes se había sostenido que se podría deber a estilos de vida más saludables durante los años de dificultades económicas (ejemplo, accidentes de tráfico). Según recoge otro estudio estadounidense elaborado por el National Bureau of Economic Research, en general la mortalidad es procíclica – se mueve en la misma dirección que el ciclo económico de la renta – y disminuye en periodos de recesión, mientras que los suicidios son anticíclicos – se mueven en sentido contrario a la renta en cada fase del ciclo- y aumentan cuando la situación económica empeora.

Los investigadores también han encontrado indicios de que la salud de los migrantes, especialmente los que estaban en situación irregular y carecían de seguridad social, se ha deteriorado mucho más durante la crisis que la de las personas originarias de los países analizados.

Respecto a los resultados encontrados entorno a la salud mental muchos estudios refuerzan la relación entre el empeoramiento de indicadores económicos con una pobre salud mental, especialmente en hombres. Por ejemplo, en Grecia, un estudio señalaba que la probabilidad de desarrollar una depresión grave en 2011 era, para cualquier persona, 2,6 veces superior respecto al inicio de la crisis en 2008. En España, otro estudio subrayaba el incremento en 2011 de la depresión en mujeres en un 23% y en hombres en un 13% respecto el año 2003.

No obstante, los autores recalcan que todos los trabajos fueron evaluados para detectar posibles riesgos de sesgo. De ellos, 29 (73%) se consideraron con alto riesgo de sesgo; nueve (23%) con riesgo moderado, y solo dos fueron calificados como de bajo riesgo de sesgo, lo que limita las conclusiones que pueden extraerse de ellos.

 


Fuente:

Divya Parmar, Charitini Stavropoulou, John P A Ioannidis. “Health outcomes during the financial crisis in Europe: systematic literature review“. BMJ, julio 2016.

Agencia SINC. Más suicidios y peor salud mental por la crisis en España y Grecia. Septiembre 2016. Disponible en: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Mas-suicidios-y-peor-salud-mental-por-la-crisis-en-Espana-y-Grecia