Alrededor del 10% de las mujeres embarazadas y el 13% de mujeres que acaban de dar a luz tienen un problema de salud mental, principalmente una depresión. En los países en vías de desarrollo estos porcentajes son más elevados llegando al 15.6% en mujeres embarazadas y al 19.8% en mujeres que acaban de dar a luz.

Todas las mujeres pueden desarrollar un problema de salud mental durante el embarazo y el primer año postparto, sin embargo, factores como la pobreza, la migración, el estrés, la violencia de género, o la falta de apoyo social a menudo aumenta el riesgo para desarrollar determinados trastornos mentales.

Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en la importancia de realizar intervenciones efectivas para prevenir y tratar la salud mental materna. Existen evidencias que muestran que, si se tratan los trastornos como la depresión o la psicosis, se mejora el crecimiento y el desarrollo de los bebés y se reduce la posibilidad de trastornos digestivos y malnutrición en los recién  nacidos. En las madres también se reduce el riesgo de suicidio y el de infanticidio.

Además de intervenciones médicas directas para tratar los problemas de salud mental materna, la OMS se propone en los próximos años: promocionar el bienestar psicosocial de las madres y prevenir los trastornos mentales durante el embarazo y el primer año de postparto; integrar los programas de salud materna, los cuidados pediátricos y las intervenciones de salud sexual y reproductiva con una perspectiva de género y de derechos humanos; y mejorar los sistemas de información, las investigaciones y las evidencias entorno a la salud mental de las madres. Para todo ello, la OMS se propone insistir a los gobiernos para que destinen más inversión en salud mental materna.

Estas medidas son necesarias tanto en los países en vías de desarrollo como en los desarrollados.  En países como el Reino Unido, la salud mental materna se ha convertido en un área de vital importancia para el National Health Service británico. También, algunas instituciones públicas de salud de países de renta baja o media ya han integrado programas de salud mental materna en los servicios comunitarios, en atención primaria y en los hospitales.

 


Fuente: Organización Mundial de la Salud. Mental Health: Evidence and Research Department of Mental Health and Substance Abuse. World Health Organization. Disponible en: http://www.who.int/mental_health/maternal-child/maternal_mental_health/en/