Las personas con enfermedades mentales afiliadas a Medicaid, el programa de seguros de salud del Gobierno de Estados Unidos para la gente con ingresos bajos, utilizan más recursos y resultan más costosas que aquellas que no padecen estos trastornos. Pese al mayor uso que hacen de los servicios de atención a la salud mental y física, las personas con trastornos mentales graves tienen una esperanza de vida 15 años menor a la de la población general. La probabilidad de estas personas de tener un médico de cabecera estable también es menor. Por lo tanto, las estrategias de atención integrada que se basan en los centros de atención primaria no resultan tan efectivas para atender sus necesidades como los servicios ofrecidos a través del sistema de salud mental donde es más probable que reciban atención continuada.

El apoyo entre iguales lo brindan personas que han sufrido problemas de salud mental y que tienen experiencia en su propia recuperación. A través de la empatía, tratan de reforzar las capacidades individuales del paciente para lograr su recuperación. Los servicios de apoyo entre iguales prestados en el marco de los programas estatales de Medicaid incluyen la facilitación de un grupo, la vinculación a los recursos, asesoramiento, el establecimiento de metas, el desarrollo de habilidades y otro tipo de ayudas.

Estos servicios pueden prestarse de distintas maneras. Los programas guiados por las personas que han sufrido una enfermedad mental son una opción. Otra es la asistencia que ofrecen estas personas para entender y acceder al sistema y a los servicios de salud mental. Y, por último, los mentores que también han sufrido una enfermedad mental ofrecen apoyo individual a las personas para ayudarles a cumplir sus metas de recuperación de la salud mental y física. En muchos casos estos servicios son remunerados.

Existen indicios de la eficacia del apoyo entre iguales en la recuperación de los pacientes con trastornos mentales graves que la convierten en una práctica prometedora. Algunos estudios sobre el apoyo entre iguales muestran el potencial de esta práctica para reducir los reingresos hospitalarios y los síntomas de la depresión y proporcionar la información, las habilidades y el apoyo necesarios para que estas personas con trastornos mentales graves se comprometan con su cuidado. Estos resultados, sin embargo, demuestran que se necesitan más estudios y de mayor profundidad para determinar la verdadera eficacia de esta práctica y definir la modalidad adecuada.

Las agencias estatales de Medicaid buscan reducir costes y recursos a través de enfoques integrados basados en los sistemas comunitarios de salud mental, entre los que se incluye la ampliación del papel del apoyo entre iguales. Para conocer iniciativas concretas, pueden consultarse las reseñas sobre los servicios de apoyo entre iguales de los estados de Georgia, Kansas y Oregón diseñados para promover la integración de la salud mental y física para las personas con trastornos mentales graves.


Fuente: Purington K. Using Peers to Support Physical and Mental Health Integration for Adults with Serious Mental Illness. National Academy for State Health Policy, Enero 2016. Disponible en:

http://nashp.org/wp-content/uploads/2016/01/Peer-Supports.pdf