Arizona es el séptimo estado norteamericano con el mayor número de suicidios y en donde las personas con algún tipo de trastorno mental son el grupo de riesgo más importante. Según la psiquiatra del Magellan Health services, Sareh Ghani: “las personas con trastornos mentales graves tienen una probabilidad de entre seis a doce veces más alta de morir debido a un suicidio que el resto de la población”. Para reducir las tasas de suicidio se está implementando un programa de prevención conducido por el Magellan Health Service en el condado de Marcopia. Desde la implantación del programa se ha registrado una disminución de las tasa de suicidios por cada 100.000 habitantes: ha disminuido en un 67% en la población general y, específicamente, en un 42% en las personas con trastornos mentales graves.

Según Ghani, el programa de prevención del suicidio realiza una aproximación al suicidio diferente. “vemos el suicidio como una cuestión más del sistema y no como una cuestión médica. Es una visión más compleja pero también más efectiva”.

Después de una revisión de los programas y de las buenas prácticas implementadas en el condado se determinó la necesidad de formar el personal de salud mental en la prevención del suicidio y se adoptó el programa de formación  “Applied Suicide Intervention Skills Training (ASIST)”.

El Magellan Health services formó a más del 90% del personal a quién iba dirigida la formación. Después de la capacitación se produjo un aumento de los profesionales que expresaron sentirse más capaces de gestionar un caso de un paciente con una conducta suicida. Según el artículo, uno de los componentes esenciales del programa de prevención del suicidio ha sido el de establecer un examen de riesgo de suicidio estandarizado. Si el resultado del examen es positivo, es necesaria una valoración detallada del riesgo de suicidio y la activación de intervenciones apropiadas para mantener la seguridad, el tratamiento, la atención continuada y un seguimiento constante. Como una parte del programa, se ha incluido en los historiales médicos electrónicos una herramienta de soporta para la toma de una decisión clínica integrada.

El programa se implementó en doce clínicas de salud mental. En los primeros 90 días se valoraron más de 15.500 casos de riesgo de suicidio y un 8,5% resultó ser positivo. Estos pacientes recibieron una valoración integral del riesgo y se les realizó un seguimiento: en menos de 48 horas, el paciente o bien recibía una llamada de seguimiento o se le visitaba de forma presencial. También recibía mensajes de apoyo vía SMS o por correo electrónico. Según el estudio, la continuidad de la atención es clave para mantener en vida un paciente en riesgo de suicidio.

De acuerdo con Maria A. Oquendo, Directora Mèdica del York State Psychiatric Institute y del New York–Presbyterian/Columbia University Medical Center, la idea es que: “todos los suicidios deberían ser evitables. Algunas intervenciones son tan simples como mantener un contacto personal con el paciente. Con un sistema de salud integrado tenemos la oportunidad de prevenirlo mejor, ya que todos los profesionales de salud tienen una vía para comunicarse, a través de historiales clínicos electrónicos compartidos”.

*Lectura complementaria: Recomendaciones para desarrollar un plan de acción para la prevención del suicidio – Cuadernos de conocimiento Soma&Psy

 


Font: Brooks, M. Driving Suicide to Zero. It’s possible. American Psychiatric Association (APA), Mayo 2016. Disponible en:

http://www.medscape.com/viewarticle/863368?nlid=105271_2052&src=WNL_mdplsnews_160520_mscpedit_psyc&uac=240167CN&spon=12&impID=1103518&faf=1