El 11 de octubre de 2010 a las 11 de la mañana, un joven sueco de 21 años abría un debate nuevo en un foro de internet con el título de “Colgarse”. El joven expresaba su intención de quitarse la vida en el foro. Una hora después había más de 30 comentarios de participantes ofreciéndole ayuda psicológica y otros le animaban a suicidarse. A la una del mediodía el joven escribía “de acuerdo, voy a ello”, activó la webcam del ordenador y emitió por streaming cómo se quitaba la vida. Este trágico accidente causó un gran revuelo en los medios de comunicación de toda Suecia sobre los comportamientos en internet y las responsabilidades de participantes, moderadores de foros y propietarios de la web cuando una persona comunica cuestiones de vida o muerte.

El suicidio es una de las principales causa de muerte en el mundo, con unas 700.000 muertes al año. Se calcula que en 2020 este dato habrá aumentado al millón y medio de muertes.

Hoy en día, webs y foros online se han convertido, a veces, en controvertidas fuentes de información sobre el suicidio. El objetivo del estudio es examinar las respuestas, actitudes y creencias que se intercambiaban en el foro antes, durante y después de cometer un suicidio.

Casi la mitad de los mensajes publicados antes del suicidio animaban a la víctima a quitarse la vida, y un sorprendente número de comentarios después del suicidio expresaban su euforia, aunque la mitad de los comentarios consideraban el suicidio como un hecho trágico. Los autores resaltan la importancia de la sensibilización entorno a señales suicidas y a entender cómo responder a aquellas personas que expresan intenciones de suicidarse en distintos foros de internet.

Las acciones que se realizan en internet afectan en el “mundo real”

El estudio muestra que aquellas personas en riesgo de suicidio que buscan con frecuencia información relacionada sobre el suicidio en internet se caracterizan por tener comportamiento suicida, idealización del suicidio, planes suicidas, vivir solos, un nivel bajo de educación, están en el paro y han tenido algún diagnóstico psiquiátrico. Estos usuarios encuentran internet como un espacio abierto, anónimo y sin límites, y los foros como una vía de apoyo para sus necesidades y donde encontrar a otros participantes parecidos.

Por ello es necesario encontrar métodos para desarrollar nuevas herramientas digitales para identificar comportamientos suicidas en las redes a partir del modo en el que se comunican. También es relevante diseminar conocimiento básico sobre el proceso del suicidio y formar a los moderadores de los foros o a los managers de webs interactivas ya que pueden salvar vidas en el futuro.

Otro aspecto que se destaca en el artículo es la necesidad de sensibilizar a los profesionales médicos sobre los riesgos, o tal vez las ventajas, de la navegación en internet de pacientes en riesgo de suicidio. Una recomendación es la de establecer rutinas en donde los médicos preguntan a sus pacientes sobre el uso de internet y guiarles a portales con recursos terapéuticos. Además, la participación de los profesionales en los foros donde hay usuarios debatiendo sobre temes de salud mental podría facilitar el desarrollo de una cohesión medico-paciente y aumentar el conocimiento de la percepción del paciente.

 


Fuente: Hadlaczky G, Wasserman D, Westerlund M. Case study of posts before and after a suicide on a Swedish internet fòrum. The British Journal of Psychiatry; 2015. Disponible en: http://bjp.rcpsych.org/content/207/6/476.long

 

Ver también iniciativas para la prevención del suicidio: